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La economía azul, prioritaria en el desarrollo de los recursos del mar

Uno de los conceptos más reiterados por los participantes del Nautic Tech International Investment Forum organizado por el Salón Náutico es la ‘blue economy’, prioridad en las agendas de organizaciones y empresas.

Escrito por Carmen Alcaraz Del Blanco

La economía oceánica será sostenible o no será, esta es la conclusión que se desprende al charlar con Ignasi Ferrer, uno de los nombres propios protagonistas del Nautic Tech International Investment Forum que el Salón Náutico de Barcelona ha organizado durante toda la semana.Ferrer, co fundador de Seastainable Ventures, celebra el incipiente y acelerado interés europeo en la incorporación de estrategias medioambientales respecto al aprovechamiento del mar, algo en lo que la Commonwelth ya trabaja con perseverancia desde la Conferencia de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas de Río de Janeiro (Río+20) de 2012, seguida de Estados Unidos, más recientemente.«La blue economy es la evolución de la economía oceánica, el desarrollo sostenible de nuestra relación con los entornos marinos», define Ferrer, «el mar es una fuente de suministros y de riqueza, desde el punto económico, pero también social. Preservar la salud de los océanos es proteger nuestra propia salud».

Ferrer brinda y argumenta datos inapelables en su exposición. A nivel medioambiental, por no decir vital y básico, Ferrer subraya que el 70% del oxígeno producido viene de los océanos, que una hectárea de pastos marinos puede almacenar cuatro veces más carbono que un bosque terrestre y que los arrecifes de coral, además de ser un reclamo turístico generador de 36.000 millones de dólares anuales, también reducen el 97% de la fuerza del oleaje, por lo que son los mayores protectores del 40% de la población mundial que habita en zonas litorales.

Además, 3.000 millones de personas dependen de los frutos del mar como principal fuente de proteína, de lo que se extrae que la acuicultura es una prioridad a todos los niveles: económico, social, medioambiental y cultural. Sobre este dato, la FAO estima que aproximadamente el 57% de las poblaciones de peces están totalmente explotadas y otro 30% están sobreexplotadas, agotadas o recuperándose.

La pesca abusiva o ilegal no es el único enemigo de la acuicultura, también las alteraciones físicas y la destrucción de hábitats y paisajes marinos y costeros; la contaminación y el cambio climático, tal y como apuntan el Banco Mundial y la ONU, organización que además augura que, «sin esfuerzos coordinados, se espera que la eutrofización costera aumente en 20% de los grandes ecosistemas marinos para el año 2050».

Precisamente la ONU dedica el punto 14 de su Agenda 2030 a la sostenibilidad de los recursos marinos. Si se analiza desde el punto de vista económico, el océano confiere 1.5 trillones de dólares en la cadena de valor global, el 80% del comercio mundial se realiza por mar y, solo en Europa, 5,4 millones de empleos dependen directamente del mar. Como venture builder, el equipo de Seastainable Ventures liderado por Ignasi Ferrer crea o arranca proyectos que cumplan con los objetivos marcados por el crecimiento azul o blue economy. La startup se responsabiliza de hacer realidad las ideas o las vocaciones de sus partners, mediante la conceptualización, la búsqueda de financiación y la materialización. Los tres ejes de su desarrollo son el capital natural de los mares, la tecnología (con preeminencia del IoT) y la ciencia.Seastainable Ventures abre camino y propone tres líneas de actuación para cualquier proyecto enfocado en esta filosofía empresarial.

Primero, exhorta a invertir en restaurar áreas dañadas y regenerar activos naturales propios del entorno. Segundo, induce a fortalecer dicha recuperación de la biodiversidad, respetando el equilibrio ecológico y aumentando su capital natural a través de la promoción de actividades de recreación y ecoturismo fundamentadas en la buenas prácticas. Y por último, invita a tomar medidas para asegurar la preservación, pues el flujo de ingresos generado mejorará y protegerá la sostenibilidad, así como también mantendrá la valoración positiva entre las instituciones o accionistas implicados.Uno de los más recientes logros de la compañía barcelonesa es la creación y organización de la Bermeo Tuna Tagging Race, competición única impulsada junto con Bermeo Tuna World Capital. El proyecto unió del 21 al 23 de septiembre investigación, ciencia, deporte y pesca a favor del atún rojo en el golfo de Vizcaya.

El evento empujó a zarpar juntos a pescadores recreativos y científicos con un mismo fin: el marcaje electrónico de túnidos. Esta hiperconectividad permite recopilar de manera inmediata una valiosa información sobre sus rutinas diarias (procreación, crecimiento, muerte natural, rutas…), primer paso para la ideación de estrategias pesqueras donde primen las buenas prácticas y las medidas sostenibles. La iniciativa ha sido tan bien acogida por los agentes vinculados, que ha dado pie a la International Tuna Challenge Cup en 2019, que acogerán cinco puntos del planeta.
Fuente: http://www.elmundo.es/cataluna/2018/10/14/5bc3884746163fe09f8b457b.html

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