La aireación, clave para la intensificación de la acuicultura de camarón y tilapia en Guatemala

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La acuicultura en Guatemala consiste principalmente de dos principales tipos, el cultivo de tilapia y el de camarón en grandes lagunas abiertas. Tanto el camarón como la tilapia son cultivados de manera extensiva, con pocos especímenes por metro cuadrado (camarón) o por metro cúbico (peces de aletas). En estos sistemas, la mayoría del tiempo, el crecimiento natural de la laguna mantiene el crecimiento de los animales cultivados.

Escrito por: Adrián Feiller, con colaboración de Raquel Reyes y Andrea Pacheco / Data Export.com.gt

Estos sistemas extensivos no han cambiado en mucho tiempo. Ha sido hasta los últimos años, que los cultivadores han comenzado a intensificar su producción utilizando alimentadores adicionales y aireadores. Este ha sido un paso importante hacia una producción más eficiente de camarón y tilapia. La demanda mundial de camarón se ha incrementado, pero la expansión de las lagunas es rara vez considerada crítica. Una práctica común es la deforestación de los manglares lo que tiene un impacto negativo en el medio ambiente. Los manglares son una parte importante de la protección natural de la línea costera.

Los efectos devastadores de los huracanes son entonces mucho mayores si la barrera natural es destruida. Muchos peces jóvenes pasan parte de su juventud en los manglares antes de salir al océano. En este punto, pueden ser capturados y ser alimento para pescadores.

Uno de los factores más importantes en los sistemas intensivos, pero principalmente en los hiperintensivos, es la aireación. Los camarones necesitan oxígeno para sobrevivir. Un ambiente con una alta saturación de oxígeno reduce el FCR, además de producir camarones más saludables y con menos probabilidad de adquirir enfermedades. La mejor manera de poder mantener las bacterias en suspensión y lograr la aireación del agua hasta tener un alto nivel de oxígeno, es por medio de la inyección de aire a través de finos difusores sobre la superficie completa de la laguna.

Con la ayuda de dos sopladores de lóbulos centralizados, los productores de Latinoamérica han logrado alcanzar niveles de alta densidad de producción de camarones saludables en áreas de poca extensión.

Adicionalmente, han logrado implementar estándares de bioseguridad que les permiten producir camarones resguardados de potenciales impactos dañinos. Otro impacto positivo es que los cultivadores que han cambiado sus sistemas de extensivos a hiperintensivos han incrementado hasta treinta veces su producción por hectárea con el nuevo sistema. Esto les ha dado la oportunidad de utilizar sus antiguas lagunas para limpiar la producción de agua, lo que les permite reutilizarla y que la producción de camarón pueda llevarse a cabo incluso si el recurso del agua llegase a verse limitado en el futuro.

Al ver el cultivo de tilapia vemos una tendencia similar: la intensificación es la clave. El cultivo de tilapia en grandes lagunas de modo extenso representa una ardua labor y posee el riesgo de altas pérdidas de alimento. Al dar un vistazo a la expansión de la producción de tilapia, el agua es el recurso clave que necesita ser utilizado con el mayor cuidado posible. Una muy buena solución es el llamado “Sistema de Carrileras en Lagunas”. Los sopladores proveen una corriente que forza el agua a lo largo de una carrilera colocada en la laguna. esta carrilera contiene una alta densidad de peces. Estos entonces, pueden ser monitoreados más de cerca, alimentados sin pérdidas de alimento y sus heces pueden ser removidas de las carrileras antes de su ingreso a la laguna.

Fuente: https://dataexport.com.gt/la-aireacion-la-clave-para-la-intensificacion-del-camaron-y-tilapia-en-la-acuacultura/

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