Baja demanda de productos acuícolas certificados: una de las principales causas de la baja tasa de certificación de sostenibilidad de la producción

Impactos: 17

Análisis

Por: Artemia Salinas *

Hoy en día con un presupuesto relativamente bajo, utilizando el marketing digital, a través de influencers, o personas que son influyentes en ciertas comunidades de consumidores, se pueden mandar mensajes poderosos que muestren el peligro ambiental que puede significar para el mundo seguir consumiendo pescados y mariscos que no cuentan con un certificado de sostenibilidad ambiental y social. 

A pesar de todos los esfuerzos realizados por ONG´s, por empresas certificadoras, por certificadores particulares y por activistas dentro de la industria acuícola, los dos grupos de certificación de sostenibilidad más grandes, el Aquaculture Stewardship Council (ASC) y los estándares de las mejores prácticas de acuicultura de la Global Aquaculture Alliance (GAA-BAP), solo representan el 3% de la producción acuícola mundial. 

Los bajos niveles de cumplimiento se han atribuido a falta de recursos para invertir en los cambios y adaptaciones a los estándares de sostenibilidad, baja demanda de productos certificados en el mercado, poca disponibilidad de los consumidores a pagar más por estos productos, bajos niveles de alfabetización y habilidades administrativas inadecuadas requeridas para monitorear y elaborar reportes, y riesgos ambientales de producción fuera del control del productor, de acuerdo a una reciente publicación que analiza el desarrollo de la acuicultura en los últimos veinte años. 

El reto no es fácil, las causas que mantienen un nivel tan bajo de la producción acuícola mundial con certificados que acreditan que se cumplen los protocolos adecuados para mantener una producción sostenible en términos ambientales y sociales, no son situaciones que se puedan resolver en el corto y mediano plazo, ni con la velocidad que requiere un mundo en plenitud de la explotación de sus recursos naturales. 

Si analizamos bien esta situación, podríamos concluir que, tal vez el camino más rápido para acelerar los cambios en los procesos de producción acuícola en general hacia modelos que cumplan con los protocolos establecidos de sostenibilidad ambiental y social sea hacer que el mercado lo exija y por consecuencia lo pague.” 

Si no es la demanda de productos acuícolas sostenibles de dónde van a salir los recursos financieros necesarios para reconvertir la producción actual a una producción sostenible, no hay de dónde sacar ese dinero. No va a venir de los bancos, ni de los gobiernos, ni de las ONG´s, y tampoco de las empresas acuícolas, que con dificultades se mantienen a flote así como están. 

Una opción podría ser recurrir a las empresas proveedoras y distribuidoras de pescados y mariscos; ellos están en el sector de los servicios, no en el de la producción primaria, como los acuicultores, aunque hay algunas empresas acuícolas integradas verticalmente, la mayoría de los productores permanecen en el sector primario. Estas empresas que proveen y distribuyen pescados y mariscos están más cerca del mercado y son los que tienen la posibilidad de enviar el mensaje de sostenibilidad más lejos en las comunidades de consumidores. 

Hay que pasar la voz, hay que hacer que los consumidores sepan la importancia de consumir productos con certificación de sostenibilidad. Hoy en día hay muchos canales de comunicación por donde enviar estos mensajes, que los productores primarios están lejos de conocer o utilizar, pero las empresas de proveeduría y distribución los tienen más cerca, y pueden tener los recursos necesarios para utilizarlos.

Hoy en día con un presupuesto relativamente bajo, utilizando el marketing digital, a través de influencers, o personas que son influyentes en ciertas comunidades de consumidores, se pueden mandar mensajes poderosos que muestren el peligro ambiental que puede significar para el mundo seguir consumiendo pescados y mariscos que no cuentan con un certificado de sostenibilidad ambiental y social.”  

Es una emergencia, hay que mover al consumidor hacia productos que le den la seguridad de que están producidos bajo estándares de seguridad social y ambiental y que al consumirlos promueve su permanencia en el mercado y en el medio ambiente. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat