Investigadores de la Embrapa brasileña desarrollan una prueba que identifica el sexo de dos importantes especies autóctonas, el pirarucú y el tambaquí

Investigadores de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), en colaboración con científicos franceses, alemanes y escoceses, han desarrollado una prueba que identifica a los machos y las hembras del pirarucú y el tambaquí mediante un rápido análisis de ADN. A diferencia de los métodos convencionales de identificación del sexo, la prueba molecular puede aplicarse a los peces jóvenes (alevines).

Con este logro, será posible comercializar los juveniles con el sexo definido, facilitando la producción y añadiendo valor al producto, informaron desde la Embrapa. Además, la nueva tecnología también tiene una mayor precisión en los resultados y no es invasiva.

Los productores de alevines de las especies autóctonas pirarucú (Arapaima gigas) y tambaqui (Colossoma macropomun) pueden contar ahora con un servicio de pruebas genéticas para la identificación del sexo de estos peces, lo que permite una gestión eficaz tanto en la formación de planteles de reproducción, como en la formación temprana de familias para programas de mejoramiento genético.

“Esta tecnología de sexado precoz no tiene precedentes en los peces autóctonos de Brasil.”

El lanzamiento de la solución tecnológica ‘Servicios de sexado molecular para la identificación sexual de peces nativos de la Amazonia’, que incluye las pruebas de sexado genético para el pirarucú y el tambaqui, tuvo lugar durante el IV International Fish Congress & Fish Expo Brasil, evento internacional que tuvo lugar en Foz do Iguaçu (PR), del 31 de agosto al 2 de septiembre, reuniendo varios segmentos de la cadena productiva de la acuicultura.

Ayuda de la tecnología

Como es sabido, no es fiable diferenciar el sexo solo por el aspecto de los animales. Por ejemplo, la identificación del sexo en el tambaqui solo es posible mediante la inspección visual de los peces adultos.

En el caso concreto del pirarucú, los métodos disponibles son invasivos, se limitan al periodo reproductivo y son caros. Por lo tanto, la tecnología debería ayudar a las cadenas productivas de las dos especies, ambas con un enorme potencial de mercado en la piscicultura nacional.

“La nueva solución tecnológica consiste en pruebas de sexado molecular para la identificación individual del sexo de los peces pirarucú y tambaqui.”

La prueba de sexado genético del pirarucú será realizada en la Embrapa Amazonia Occidental, en Manaus (AM), en tanto la del tambaqui será realizada en la Embrapa Pesca y Acuicultura, en Palmas (TO).

El sexado molecular tiene las ventajas de ofrecer precisión en el resultado y la posibilidad de realizarse en peces jóvenes, además de no ser invasivo. La tecnología, también conocida como genotipado del sexo, permite disponer en el mercado de formas jóvenes ya con el sexo identificado, lo que añade valor al producto.

Asociación esencial con Francia, Alemania y Escocia

Para desarrollar las pruebas, los investigadores de Embrapa estudiaron la fisiología de la especie, centrándose en los aspectos genéticos que llevan a los individuos a ser machos o hembras.

La técnica es el resultado de una investigación realizada en colaboración con el Institut National de la Recherche Agronomique (INRA) en Francia, la Universidad de Würzburg en Alemania y la Universidad de Stirling en Escocia.

Fernanda Loureiro de Almeida O’Sullivan, la investigadora de Embrapa que coordinó el proyecto y realizó las pruebas, cree que las asociaciones con universidades e institutos de investigación internacionales fueron esenciales para el desarrollo de la tecnología, sobre todo porque la investigación en el área está mucho más avanzada en países donde los productos de la acuicultura ya son tratados como mercancías, como Noruega, Escocia, China y Canadá.

Aunar esfuerzos con las instituciones es extremadamente importante para acelerar el desarrollo de estas tecnologías”, coincide el investigador Mateus Contar Adolfi, becario postdoctoral de la universidad alemana de Würzburg, que contribuyó al desarrollo del trabajo relacionado con el pirarucú involucrando a esta universidad y a Embrapa.

“Brasil tiene una enorme capacidad técnica y científica, así como una de las mayores costas del mundo y una majestuosa red hidrográfica. Es urgente el desarrollo de una ciencia aplicable a la producción de peces, así como el uso de este conocimiento en el mantenimiento de las especies amenazadas, defiende Adolfi, que, con investigadores de Embrapa y otras instituciones, es coautor del artículo que describió el marcador de machos en el pirarucú.

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