El Ministerio de Pesca y Acuicultura (MPA) de Brasil lanzó hace muy pocos días, en Brasilia, la edición 2023 del Boletín de Acuicultura en Aguas Federales, que recopila los datos enviados por los empresarios autorizados a criar peces en ríos y lagos federales o en el litoral brasileño. Según el documento, la producción acuícola declarada en aguas federales cerró 2022 en 119,400 toneladas de pescado, incluyendo peces, moluscos – mejillones, ostras, vieiras – y algas, lo que representa un aumento del 25% respecto al año anterior.
Según el Boletín, la producción generó cerca de 22,000 empleos; 4,400 de ellos directos y 17,600 indirectos. Actualmente hay 1,464 contratos en vigor entre el Gobierno Federal y los productores acuícolas brasileños.
En su discurso, el ministro André de Paula recordó su arribo a la cartera que representa: “Cuando llegué aquí, dije que nuestra misión era sacar a la pesca y la acuicultura brasileñas de la oscuridad y llevarlas a la luz. Eso es la luz, datos, información oficial, para que las políticas públicas puedan ser hechas con planificación y eficacia”.
Por su parte, la secretaria nacional de Acuicultura, Tereza Nelma, destacó que la acuicultura es una herramienta y también una alternativa para combatir el hambre. “Representa el futuro en el presente y a través de asociaciones con entidades públicas y privadas puede cubrir varios frentes en el cultivo de peces en todo el país, después de todo Brasil tiene mucha agua y puede ser explotada de forma sostenible”, dijo.

La principal especie producida fue la tilapia
Según los datos dados a conocer por el Boletín, la piscicultura brasileña en tanques de red produjo 109,618.71 toneladas de pescado en embalses hidroeléctricos, lo que representa el 91.7% de la producción acuícola en aguas federales. La principal especie producida fue la tilapia. El embalse que más pescado produjo fue Ilha Solteira, en la frontera entre los estados de São Paulo, Mato Grosso do Sul y Minas Gerais, con una producción de 30,300 toneladas en 2022.
En cuanto a la producción de moluscos en el mar, incluyendo mejillones, ostras y vieiras, fue de 9,200 toneladas. Por su parte, la producción de algas ascendió a 124 toneladas, destacando el Kappaphycus alvarezii como principal especie utilizada. Esta alga es la materia prima utilizada para extraer la carragenina, un espesante utilizado en la industria alimentaria.

Progreso y formalización
[ihc-hide-content ihc_mb_type=”show” ihc_mb_who=”4,5,6,7,8,9,11″ ihc_mb_template=”1″ ]Analizando la información revelada, la directora del Departamento de Acuicultura en Aguas Federales, Juliana Lopes, encargada de presentar los datos, destacó el aumento del número de cesionarios que envían información al MPA. “El progreso ha sido grande y la formalización también. Contamos con una participación más efectiva de los concesionarios en la transmisión de los datos. Esto nos ha ayudado a mejorar nuestras entregas y a satisfacer las demandas”, aseguró.
“Esta información pública es fundamental, la propuesta de transparencia de la información ayuda a mejorar las negociaciones y responder a las preguntas de los inversores interesados en las aguas de la Unión”, dijo -en tanto- Francisco Medeiros, presidente de la Asociación Brasileña de Piscicultura (PeixeBR)
En su discurso, Felipe Augusto Xavier, coordinador general de Desarrollo Local e Infraestructura de la Superintendencia del Patrimonio Federal, también defendió el trabajo en asociación. “Tenemos desafíos, pero también resultados. La participación social es importante para traer sugerencias de mejoras. Estandarizar para que todos tengan el mismo entendimiento”, dijo.
Cesión de aguas de la Unión
Vale destacar que las llamadas aguas de la Unión de Estados brasileños son las que se encuentran en tres situaciones: en cauces fluviales que discurren por más de un estado de la federación, en lagos formados por presas hidroeléctricas o en la zona económica exclusiva del litoral brasileño -la franja costera a 200 millas náuticas del continente-.
En virtud del programa de Transferencia de Aguas Federales, el Ministerio de Pesca y Acuicultura cede porciones de estas aguas a empresas privadas de acuicultura. Los cesionarios no pagan nada por el agua, pero se comprometen a empezar a explotarla en un plazo determinado y a mantener informado al Gobierno de la marcha de la producción. Este informe debe hacerse anualmente. Con los datos, el MPA elabora el Boletín de Acuicultura en Aguas Federales.
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