• Buscan dar previsibilidad a la producción y sostener el empleo y la inversión, ya que la subida encarece la producción y los servicios asociados a toda la cadena
• La CNA recordó que “el sector camaronero trabaja con organismos vivos: la continuidad energética es indispensable”
La Cámara Nacional de Acuacultura (CNA) ha publicado un comunicado ante el incremento de las tarifas y la persistencia de los cortes de energía, en él plantea la necesidad de abordar conjuntamente el costo y la continuidad del suministro, por sus efectos sobre toda la cadena productiva del camarón. Destacaron que “la producción necesita abastecimiento eléctrico las 24 horas, sin interrupciones. Mientras persistan los cortes, debe garantizarse diésel suficiente y oportuno para sostener la generación propia”.
Y agregaron: “El sector camaronero trabaja con organismos vivos: la continuidad energética es indispensable para proteger la supervivencia de larvas y camarones en cultivo, mantener la producción de alimento balanceado y preservar la cadena de frío del producto destinado a la exportación”.
Un escenario adverso
Para ellos, el impacto no se limita a los usuarios que reciben una factura más alta. También aumentan los costos de proveedores de insumos y servicios, que se trasladan a la producción de camarón y presionan la competitividad de toda la cadena.
“El escenario es adverso: a una tarifa más alta se suman las interrupciones del servicio y las disposiciones de autogeneración por períodos de al menos 48 horas para las empresas, con el costo adicional que esto implica”.
Además, detallaron, el aumento para los segmentos de alto voltaje AV1 y AV2 genera una distorsión entre actores de la cadena sujetos a distintos incrementos tarifarios. La CNA cuestiona que esta carga recaiga justamente sobre usuarios que han realizado inversiones en infraestructura eléctrica, como subestaciones y obras de conexión.
Sin interrupciones
La producción necesita abastecimiento eléctrico las 24 horas, sin interrupciones. Mientras persistan los cortes, debe garantizarse diésel suficiente y oportuno para sostener la generación propia.
Dado que el sector camaronero trabaja con organismos vivos y la continuidad energética es indispensable para proteger la supervivencia de larvas y camarones en cultivo, para los camaroneros de la CNA es fundamental conocer con claridad la situación energética y el plan del Gobierno para asegurar el suministro, con medidas y plazos concretos que permitan programar operaciones e inversiones. Ese plan debe agilizar los trámites privados para que las empresas aporten nueva generación.
La CNA hace un llamado a trabajar conjuntamente en estas soluciones para dar previsibilidad a la producción y sostener el empleo y la inversión.
Producir cuesta cada día más
Días antes de publicarse el texto, la Cámara presidida por José Antonio Camposano, advirtió de que “la acumulación de costos pone en riesgo la continuidad de empresas de la cadena camaronera. El incremento de la tarifa eléctrica se suma al encarecimiento de los combustibles, la harina y el aceite de pescado, y a las presiones sobre otros insumos agrícolas utilizados en la producción de alimento para camarón”.
Para ellos no se trata únicamente de menores márgenes: está en juego la capacidad de seguir operando y sostener empleos. “Competimos en mercados internacionales donde no podemos trasladar automáticamente cada nuevo costo al precio de venta, mientras productores de países como India acceden a energía más barata”.
Explicaron que el ajuste para consumidores de alto voltaje también genera diferencias de costos entre empresas de una misma actividad, según su categoría tarifaria. Además, sus efectos se extienden por la cadena: el encarecimiento del alimento balanceado, el procesamiento y la refrigeración presiona incluso a quienes no reciben directamente el aumento.
“A los mayores costos se suman las interrupciones del suministro. Los laboratorios y las fincas trabajan con animales vivos; las plantas procesadoras y la logística dependen de una cadena de frío continua. Una desconexión prolongada puede causar pérdidas que no se recuperan cuando vuelve la electricidad”.
En la opinión de los miembros de la CNA, “las decisiones sobre tarifas y suministro requieren evaluar estos impactos y mantener un diálogo técnico con los sectores afectados. Se debe trabajar con claridad desde ahora sobre los criterios y las condiciones de la revisión tarifaria anunciada para diciembre, y planificar el suministro y las desconexiones considerando las necesidades y la capacidad real de respaldo de cada eslabón”.
“La continuidad de las empresas y del empleo no puede quedar fuera de las decisiones de política energética”, finalizaron.



