El convenio con el Gastronomy Open Ecosystem permitirá estudiar el comportamiento de la especie en cocina, así como los criterios con los que chefs y profesionales lo seleccionan y valoran en el mercado español
La Sustainable Shrimp Partnership (SSP), la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA) y el Gastronomy Open Ecosystem (GOe) se reunieron hace pocos días en San Sebastián, capital de País Vasco (España), para firmar un acuerdo que les permitirá analizar los atributos del langostino ecuatoriano, su comportamiento en cocina y los criterios con los que chefs y profesionales lo seleccionan y valoran en el mercado español. La alianza con el hub de innovación gastronómica de Basque Culinary Center (BCC) tendrá una duración de tres años e impulsará la innovación y el conocimiento en torno a la acuicultura sostenible, resaltaron los participantes.
La alianza contempla la realización de proyectos de investigación, innovación, formación y promoción a través de GOe Tech Center, centro tecnológico en gastronomía de BCC, para generar evidencia sobre el producto y acercar ese conocimiento a los expertos del sector culinario.
“Desde GOe colaboramos con Sustainable Shrimp Partnership, una organización de referencia con la que compartimos el objetivo de poner en valor el producto. Este acuerdo se articula en torno a un proyecto de innovación gastronómica que nos permite convertir el conocimiento del producto en valor para todo el sector. Es un paso más en nuestro compromiso con la excelencia y la innovación”, explicó el director general de Basque Culinary Center, Joxe Mari Aizega.

Generar evidencia
Recordemos que, actualmente, Ecuador es el principal país exportador de langostino en el mundo y España es uno de sus principales mercados europeos y el tercer destino de sus exportaciones, de acuerdo con datos de la CNA, la organización sectorial que representa a la industria camaronera y acuícola ecuatoriana.
En ese sentido, la directora de SSP, Pamela Nath, comentó durante la firma del acuerdo: “Sabemos todo el trabajo que hay detrás de producir un langostino de calidad premium de forma responsable, pero queremos entender qué parte de ese valor reconocen los profesionales en España y qué atributos valoran. Esta alianza con GOe nos permitirá generar esa evidencia y, a partir de ella, acercar mejor la historia de nuestro ingrediente: las buenas prácticas de los productores, los avances en sostenibilidad y la innovación que hay detrás de su producción”.
Acercamiento a la gastronomía española
La alianza, que tendrá una duración de tres años, comenzará con un proyecto de investigación y desarrollo que dará lugar a nuevas aplicaciones gastronómicas del langostino. Además, confeccionará un curso especializado para profesionales de la restauración. Así, el proyecto acercará a la gastronomía española el conocimiento sobre un producto que ya está presente en las mesas del país.
Justamente, el presidente ejecutivo de la CNA, José Antonio Camposano, destacó durante la reunión que “el langostino ecuatoriano ya tiene una presencia importante en España”. Y planteó: “¿Cuántas personas que comen langostino ecuatoriano en España saben que están comiendo langostino ecuatoriano? Después de casi seis décadas de desarrollo, Ecuador ha construido una industria camaronera con una fuerte orientación hacia la calidad, la trazabilidad, la eficiencia y la sostenibilidad. Esta alianza nos permite llevar esa realidad a nuevos espacios, desde la alta cocina hasta los hogares, y contribuir a que el origen del producto también forme parte de la experiencia de consumirlo”.
Un futuro delicioso
El Gastronomy Open Ecosystem (GOe) es un proyecto liderado por el Basque Culinary Center que contribuye desde la gastronomía a crear “un futuro delicioso a través del talento, el conocimiento y la innovación, colaborando estrechamente con instituciones y empresas, promoviendo una alimentación deliciosa, saludable y sostenible”, explicaron desde la SSP. El proyecto del BCC en una estrategia compartida y apoyada por el Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián.


