Por: Redacción de PAM*
La harina de subproductos avícolas es rica en proteínas, con un perfil de aminoácidos similar al de la harina de pescado y carece de factores antinutricionales conocidos, lo que la convierte en un ingrediente prometedor para las dietas de peces carnívoros. En este artículo se resumen los resultados de un estudio que evalúa el impacto de su inclusión en dietas de crecimiento en agua de mar sobre la calidad del pellet, el crecimiento, el bienestar y la calidad del filete en el salmón del Atlántico.
La producción acuícola mundial se ha triplicado en las dos últimas décadas y sigue aumentando, con una acuicultura alimentada que ahora supera a las especies no alimentadas (FAO, 2022). El salmón del Atlántico (Salmo salar), la especie de pez marino más cultivada requiere proteínas de alta calidad en su dieta. La harina de pescado se ha ido sustituyendo cada vez más por proteínas de origen vegetal, como el concentrado de proteína de soya, pero este cambio plantea problemas.
Los factores antinutricionales de las plantas pueden repercutir de forma negativa en el crecimiento y la salud de los peces, y la gran dependencia de proteínas vegetales de alta calidad contribuye a la competencia entre alimentos destinados al consumo humano y animal. Por lo tanto, se necesitan fuentes alternativas de proteínas que sean nutricionalmente sanas, respetuosas con el medio ambiente y que apoyen una bioeconomía circular.
Un enfoque de bioeconomía circular promueve la recuperación de nutrientes mediante el uso de recursos existentes como los subproductos, lo que mejora la sostenibilidad en la acuicultura. En la Unión Europea (UE), la autosuficiencia en materiales ricos en proteínas, como la harina de soya, sigue siendo baja, en torno al 28%. Los subproductos animales representan una fuente de proteína circular infrautilizada, pero prometedora.
Hasta el 48% del peso de los animales sacrificados no se destina al consumo humano, lo que supone más de 20 millones de toneladas anuales en la UE (Comisión Europea, 2024). Los subproductos animales de categoría 3 ─materiales de bajo riesgo─ pueden usarse legalmente en alimentos acuícolas desde el levantamiento en 2013 de la prohibición impuesta por la UE (Resolución 56/2013) en 2001 debido a la encefalopatía espongiforme bovina.
La harina de subproductos avícolas (PBM, por sus siglas en inglés) es un producto de categoría 3 ampliamente disponible en Europa. La PBM es rica en proteínas, tiene un perfil de aminoácidos similar al de la harina de pescado y carece de factores antinutricionales conocidos, lo que la convierte en un ingrediente prometedor para las dietas de peces carnívoros. Aunque los estudios a pequeña escala muestran que la PBM favorece el crecimiento de los salmónidos, los ensayos a gran escala que reflejan las condiciones de la cría comercial son limitados.
Además, la calidad física de los pellets es crucial, ya que una mala calidad conlleva el desperdicio de alimento y un aumento de costos. La calidad del filete, clave para el valor de mercado, es otro factor vital. Por lo tanto, este estudio evalúa el impacto de la inclusión de 0%, 5% y 10% de PMB en dietas de crecimiento en agua de mar sobre la calidad del pellet, el crecimiento, el bienestar y la calidad del filete en el salmón del Atlántico.

Materiales y métodos
Para este estudio, BHJ A/S (Gråsten, Dinamarca) produjo PBM a partir de subproductos avícolas de categoría 3 (espinas, pieles, vísceras) procedentes de Noruega, Suecia y Dinamarca. Siguiendo el Reglamento 1069/2009 de la UE, la materia prima se picó (< 30 mm), se calentó a ≥ 70°C durante 20 minutos y, a continuación, se esterilizó a 100°C durante 60 minutos.
Aller Aqua A/S produjo tres dietas isoenergéticas, isolipídicas e isonitrogenadas con 0% (control), 5% y 10% de PBM en tamaños de pellets de 6 mm y 9 mm. Las dietas cumplían los requisitos nutricionales del salmón del Atlántico (National Research Council, 2011), con PBM en sustitución de otras fuentes de proteínas.
Resultados
Calidad del pellet
El análisis del pellet reveló una alta calidad física para todas las dietas con pequeñas diferencias numéricas entre dietas. La longitud del pellet fue significativamente menor para la dieta del 5% en comparación con las otras dos (p = 0.001). Hubo una reducción significativa de la expansión entre cada una de las tres dietas (p = 0.0001), y la reducción fue mayor para la dieta del 5% PBM que para la del 10%.
Salud de los peces y crecimiento
La salud de los peces fue evaluada periódicamente por biólogos externos durante todo el estudio. Una proporción mayor de lo esperado presentaba deformidades en la mandíbula y la columna vertebral, las cuales se encontraron por igual en todos los grupos dietéticos y no estaban relacionadas con las dietas experimentales. Por lo demás, los peces estaban en buen estado y su salud se consideró buena.
Los peces de todas las jaulas recibieron tres tratamientos térmicos (31 – 32ºC) contra piojos, y dos de las jaulas alimentadas con 0% PBM necesitaron un cuarto tratamiento al final del experimento. Los resultados del rendimiento del crecimiento no mostraron diferencias entre los grupos dietéticos en cuanto a peso inicial y final, mortalidad, factor de conversión alimenticia o tasa de crecimiento específico (Tabla 1).

Parámetros de bienestar
Los parámetros externos e internos demostraron un buen bienestar para todos los grupos dietéticos. Los peces alimentados con un 5% PBM tuvieron un factor de condición significativamente mayor (p = 0.0007) en comparación con el grupo control. Los peces alimentados con un 10% PBM presentaron una puntuación de úlceras inferior (p = 0.03) y un color de hígado más oscuro (p = 0.02) en comparación con el grupo de control alimentado con un 0% PBM, aunque las diferencias entre los grupos dietéticos fueron numéricamente pequeñas.
Ningún pez del grupo del 10% tuvo úlceras, 6/30 peces tuvieron úlceras en el grupo de control y 2/30 en el grupo del 5%. Las puntuaciones de pérdida de escamas, hemorragia cutánea, cataratas, deformidades de opérculo, índice viscerosomático, grasa visceral y grasa de superficie del corazón fueron comparables entre los grupos.
Calidad del producto
Los resultados de la calidad del producto fueron similares para los tres grupos dietéticos (Tabla 2). No se detectaron diferencias en el color de los filetes ni en la concentración de pigmentos, salvo una diferencia modesta pero significativa en la medición de SalmoFan™ anterior entre el control y el PBM al 5% (control: 25.0 frente a PBM al 5% 24.4, p = 0.03).

El análisis químico de los filetes reveló un aumento significativo en el contenido de materia seca entre el grupo control y los dos grupos PBM, y una diferencia significativa en la grasa total entre el grupo control y el grupo PBM al 5%.
Histología
Las muestras tomadas antes de la exposición a las dietas experimentales, no mostraron diferencias entre los grupos dietéticos. Las puntuaciones de inflamación aumentaron a lo largo del periodo experimental con valores comparables entre los grupos dietéticos (Figura 1). En el muestreo durante los 8 meses, los peces alimentados con 0% PBM presentaron una puntuación de inflamación significativamente mayor en comparación con los peces alimentados con 5% PBM, pero en comparación con los peces alimentados con 10% de PBM, no hubo diferencias significativas.

Discusión
El objetivo de este estudio fue evaluar el impacto de la inclusión de PBM en dietas para salmón del Atlántico (S. salar) en condiciones de campo similares a las comerciales. La PBM, una alternativa rica en proteínas derivada del procesado de aves, mostró resultados comparables en todos los grupos (0%, 5% y 10% de inclusión) en cuanto a rendimiento del crecimiento, bienestar, histología intestinal y calidad del producto.
Investigaciones previas no encontraron efectos negativos de la PBM en el crecimiento hasta un 28% de inclusión (Hatlen et al., 2015). En este estudio, las deformidades observadas en todos los grupos se debieron probablemente a una deficiencia de fósforo en las primeras etapas de la vida, no a la dieta. El grupo con un 5% PBM mostró un mayor factor de condición y contenido de grasa en el filete, lo cual pudo ser debido a un mayor peso final, aunque esto no se tradujo en un mayor rendimiento.
La presencia de úlceras, un problema de bienestar en la cría del salmón noruego, fue menor en el grupo del 10% PMB, pero las diferencias pueden deberse a los tratamientos contra los piojos.
En general, el 83% de los peces se clasificaron como “superiores”, sin diferencias significativas entre los grupos. El contenido de grasa fue mayor en el grupo del 5%, pero la composición de ácidos grasos permaneció inalterada, probablemente debido al bajo contenido en lípidos del PBM (7.9%) y al uso constante de aceite de pescado y de canola en todas las dietas. La inclusión de harina de pescado disminuyó ligeramente con el aumento de PBM, pero no afectó el perfil de ácidos grasos.

La pigmentación, crítica para el valor de mercado, no se vio afectada a pesar de los niveles un poco inferiores de astaxantina en el grupo con 0% PBM. El color del filete no solo depende de la concentración de pigmentos, sino también del estrés y de los cambios posteriores a la muerte (Heia et al., 2009).
La inclusión de PBM no tuvo efectos negativos sobre la textura o apertura del filete. El análisis histológico no mostró un impacto significativo de la PBM en la inflamación, vacuolización o células caliciformes ectópicas en el intestino distal. Aunque la PBM podría reducir la dependencia de las proteínas vegetales y los factores antinutricionales asociados, la gravedad de la inflamación aumentó con la inclusión, lo que sugiere otras causas.
A pesar de su uso limitado en la UE, la PBM es ampliamente aceptada en otros lugares. Los obstáculos en la UE incluyen la escasa aceptación por parte de los consumidores, la variabilidad del suministro y la competencia del sector de los alimentos para mascotas. Es necesario seguir investigando para definir los niveles óptimos de inclusión y evaluar la sostenibilidad a largo plazo y las repercusiones económicas.
Conclusión
El presente estudio demostró que la PBM puede sustituir al 10% de los ingredientes proteicos convencionales en las dietas destinadas al salmón del Atlántico, sin efectos adversos sobre la calidad física del pellet, el rendimiento del crecimiento, el bienestar, la histología del intestino distal o la calidad del producto. Por lo tanto, se concluye que la inclusión moderada de PBM en hasta un 10% es una fuente de proteína adecuada en dietas para salmón del Atlántico criado en condiciones similares a las comerciales durante la fase de crecimiento en agua de mar.
Además, la inclusión de PBM en la alimentación del salmón contribuye a la economía circular mediante la transformación de subproductos de bajo valor en alimentos de alta calidad y mejorando la sostenibilidad de la acuicultura.
Este artículo está patrocinado por: NORTH AMERICAN RENDERERS ASSOCIATION (NARA)
Esta es una versión resumida desarrollada por el equipo editorial de Panorama Acuícola Magazine del artículo “POULTRY BY-PRODUCT MEAL IN DIETS FOR FARMED ATLANTIC SALMON SUPPORTS HIGH GROWTH PERFORMANCE, FISH WELFARE AND FILLET QUALITY UNDER COMMERCIAL- LIKE FIELD CONDITIONS” escrito por HAUG EIDE, L. – Eide Family AS, Eikelandsosen and Norwegian University of Life Sciences; FORMANOWICZ, J., RØSVIK, M., DJORDJEVIC, B., y ØVERLAND, M. – Norwegian University of Life Sciences; KUIPER, R. y BENDIK DALE, O. – Norwegian Veterinary Institute. La versión original, incluyendo tablas y figuras, fue publicada en MAYO de 2025 en AQUACULTURE REPORTS. Se puede acceder a la versión completa a través de https:// doi.org/10.1016/j.aqrep.2025.102843





