La cuota más baja en una década, vedas extendidas y precios de harina de pescado en máximos históricos amenazan los costos de producción en Ecuador, Chile y el mundo.
Por: Panorama Acuícola Maagazine (Redación)
La temporada de anchoveta 2026 en Perú avanza como la más difícil en diez años: cuota recortada en 36%, vedas acumuladas de 30 días, El Niño Costero intensificando las condiciones adversas y el precio de la harina de pescado rozando los US$ 2,500 por tonelada. Para las empresas fabricantes de alimentos balanceados de Ecuador, Chile y el resto del mundo, las consecuencias son inmediatas. La pregunta es si los ingredientes alternativos —subproductos cárnicos, aceites de rendering y krill antártico— pueden compensar el déficit a tiempo y sin sacrificar el desempeño productivo.
1. La temporada más baja en una década
El Ministerio de la Producción del Perú (PRODUCE) autorizó el inicio de la Primera Temporada de Pesca 2026 de anchoveta en la zona Norte-Centro con un Límite Máximo de Captura (TAC) de apenas 1,914,049 toneladas métricas, lo que representa una caída del 36.2% frente a las 3 millones de toneladas autorizadas en la primera temporada de 2025. Es la cuota más baja en diez años —comparable al mínimo de 2016 (1.8 Mt)— excluyendo 2023, cuando la temporada fue cancelada en su totalidad.
La decisión responde a las recomendaciones técnicas del IMARPE ante condiciones oceanográficas desfavorables asociadas al Fenómeno El Niño Costero (FEN). Según el Comunicado Oficial ENFEN N° 06-2026, el estado de ‘Alerta’ podría mantenerse hasta diciembre, con posible intensidad moderada entre mayo y julio.
El 12 de mayo, PRODUCE ordenó la suspensión temporal de la pesca mediante la Resolución Directoral N.° 00052-2026-PRODUCE/DGSFS-PA, al detectarse presencia de ejemplares juveniles superior al 50% en los artes de captura. El 27 de mayo, con apenas el 23.6% de la cuota capturada (aprox. 451,000 toneladas), la veda fue extendida hasta el 10 de junio, acumulando 30 días consecutivos de paralización.
Evolución de la cuota Norte-Centro (primera temporada):
- 2024: ~2.5 millones de toneladas
- 2025: 3.0 millones de toneladas
- 2026: 1.914 millones de toneladas (−36.2%)
- Capturado al 27 de mayo 2026: ~451,000 t (23.6% de la cuota)
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📌 Dato clave
En 30 días de veda acumulada y apenas el 23.6% de la cuota capturada, Perú envía una señal inequívoca al mercado global: la era de la anchoveta abundante y barata está bajo amenaza estructural.
2. El Niño Costero: el factor determinante
La anchoveta (Engraulis ringens) es una especie altamente sensible a las variaciones oceánicas. El calentamiento de las aguas superficiales desplaza los cardúmenes hacia profundidades mayores y latitudes australes, reduce el afloramiento costero que fertiliza las zonas de alimentación e incrementa la mortalidad de juveniles.
Jessica Luna, presidenta de la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP), advirtió desde enero que la coyuntura ambiental obliga al sector a adelantar operaciones para minimizar riesgos en mayo-junio. Sin embargo, las olas de calor oceánicas resultaron más intensas de lo previsto. El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) proyecta una caída del sector pesquero de 6.6% para 2026, con mayor impacto en la segunda temporada.
3. Harina y aceite de pescado: colapso de la producción global
Perú representa aproximadamente el 20% de la producción mundial de harina y aceite de pescado en un año promedio. Los datos de IFFO (The Marine Ingredients Organisation), basados en estadísticas de sus miembros en doce países que representan el 40% de la producción global de harina y el 50% del aceite, son contundentes:
- Producción de harina de pescado en marzo 2026: −38% interanual
- Producción acumulada Q1 2026: −28% vs. mismo período de 2025
- Producción de aceite de pescado acumulada Q1 2026: −12% interanual
El precio de la harina de pescado ha alcanzado máximos históricos, cotizando hasta US$ 2,500/tm según Perú Broker. Enrico Bachis, director de investigación de mercado de la IFFO, subrayó que la cuota peruana equivale al 27% de la biomasa estimada —un margen crítico— y que las vedas por alta presencia de juveniles agravan aún más la restricción.
“Los mayores precios del aceite y harina de pescado se sumarán a los costos de productores acuícolas para algunas especies carnívoras, como el salmón y el camarón.” — Audun Lem, subdirector de pesca y acuicultura, FAO.
4. Impacto directo: la industria camaronera de Ecuador
Ecuador es el principal productor y exportador mundial de camarón blanco (Litopenaeus vannamei). Su industria de alimentos balanceados depende críticamente de la harina y el aceite de pescado peruano de alta digestibilidad. En 2025, Ecuador absorbió el 4.47% del valor FOB de las exportaciones peruanas de harina de pescado (aproximadamente US$ 83.6 millones), posicionándose como el cuarto destino global.
Las consecuencias para los fabricantes ecuatorianos son múltiples:
- Incremento directo en costos: con harina de pescado en US$ 2,500/tm, el alimento representa hasta el 50-60% del costo de producción en cultivos de camarón.
- Presión para reformular dietas: escasez obliga a sustituir parcialmente con fuentes alternativas, con posibles efectos sobre el FCR y la tasa de crecimiento.
- Riesgo de abastecimiento: compradores con menores márgenes enfrentan restricciones para asegurar volúmenes de ingredientes marinos certificados.
- Impacto en competitividad exportadora: un alza sostenida en costos de alimentación reduce márgenes y puede afectar al camarón ecuatoriano en mercados clave.
🌎 Perspectiva regional
Ecuador importó ~US$ 83.6 millones en harina de pescado peruana en 2025. Con el precio escalando a US$ 2,500/tm, cada punto porcentual de dependencia no cubierto por alternativas equivale a millones de dólares adicionales en la estructura de costos de su industria camaronera.
5. Impacto en la salmonicultura chilena
Chile es el segundo mayor productor de salmónidos del mundo. Para el salmón, el alimento representa entre el 40% y 50% de los costos totales de producción, y el aceite de pescado continúa siendo un componente difícilmente sustituible para garantizar los perfiles de ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) exigidos por mercados premium.
Las empresas chilenas han reducido la inclusión de harina de pescado a menos del 5% del total del alimento en algunos casos, mediante micronutrientes y proteínas animales alternativas, pero la caída del 38% interanual en la producción de harina y del 12% en aceite de pescado durante el Q1 2026 ejerce presión directa sobre sus cadenas de suministro y sus compromisos de sostenibilidad.
6. La respuesta de la industria: alternativas en la línea de fuego
La crisis peruana de 2026 está acelerando la adopción de ingredientes alternativos que en años anteriores avanzaban de forma gradual. Hoy, la urgencia comercial convierte a estos sustitutos en una necesidad operativa inmediata.
6a. Subproductos cárnicos: rendering al rescate
Los subproductos de la industria cárnica procesados mediante rendering —harina de subproductos avícolas (Poultry By-product Meal, PBM), harina de carne y huesos (Meat and Bone Meal, MBM), harinas de subproductos porcinos y bovinos, harina de sangre y harina de plumas hidrolizadas— representan hoy la alternativa de mayor volumen disponible y mejor relación costo-desempeño para sustituir la harina de pescado en acuicultura.
La evidencia científica respalda su uso. Un ensayo de alimentación del Oceanic Institute demostró que la harina de pescado de alta calidad puede ser completamente reemplazada por harina de carne y huesos o por PBM sin pérdidas significativas en el desempeño productivo. Investigaciones con trucha arcoíris y perca plateada confirmaron que, en base a nutrientes digestibles, la harina de pescado puede sustituirse completamente mediante una combinación de MBM, PBM, harina de sangre y harina de plumas hidrolizadas, sin afectar el crecimiento.
La harina de subproductos avícolas (PBM) destaca por su consistencia en calidad, alto contenido proteico y perfil de aminoácidos esenciales más cercano al de la harina de pescado respecto a otras proteínas animales terrestres. Ha demostrado eficacia en salmón coho (Oncorhynchus kisutch), salmón del Atlántico, trucha arcoíris, camarón blanco (Litopenaeus vannamei), tilapia del Nilo y otras especies de alto valor. En el caso del camarón, estudios reportan niveles óptimos de sustitución de entre el 20% y el 50% de la harina de pescado con PBM, dependiendo de la composición total de la dieta.
Los subproductos bovinos y porcinos —disponibles en grandes volúmenes en países como Brasil, Argentina, México, Estados Unidos y la Unión Europea— aportan proteína de alta digestibilidad y grasas animales (sebo y manteca) que pueden sustituir parcialmente al aceite de pescado en dietas para especies menos dependientes de omega-3 marinos. La clave está en la blending inteligente: usar varias fuentes proteicas en combinación permite optimizar el perfil de aminoácidos, reducir costos y minimizar los efectos negativos que aparecen cuando se usa una sola fuente alternativa en altas proporciones.
Desde una perspectiva de sostenibilidad, la incorporación de subproductos cárnicos en acuialimentos tiene una ventaja adicional: convierte residuos no aptos para consumo humano —con potencial impacto ambiental negativo si se eliminan por otras vías— en proteína de alto valor nutricional para la cadena alimentaria acuícola, mejorando la eficiencia ecológica global del sistema.
6b. Krill antártico: el ingrediente de alto impacto en baja inclusión
El krill antártico (Euphausia superba) representa una categoría distinta dentro de los ingredientes alternativos: no compite en volumen con la harina de pescado, pero sí en impacto nutricional por unidad de inclusión. Su principal exponente comercial es Aker QRILL Company, que desde 2006 opera en el Océano Austral con certificación Marine Stewardship Council (MSC) y gestión regulada por la CCAMLR, con capturas limitadas a menos del 1% de la biomasa estimada de 63 millones de toneladas métricas en el Área 48 (Península Antártica).
La harina de krill (QRILL Aqua, QRILL High Protein) ofrece un conjunto de atributos que lo distinguen de cualquier otro sustituto: es un potente estimulador del apetito (feed attractant) que mejora la palatabilidad de dietas con baja o nula inclusión de harina de pescado; aporta omega-3 ligados a fosfolípidos —más biodisponibles que los de otras fuentes marinas—; contiene astaxantina natural (fundamental para la pigmentación del salmón); y posee péptidos altamente digestibles que refuerzan la inmunidad y la tolerancia al estrés.
Investigaciones recientes de Aker QRILL Company, revisadas por Kiranpreet Kaur y Silvia Torrecillas (Aquaculture Journal), confirman que el krill mejora el crecimiento, la eficiencia alimenticia, el desempeño reproductivo y la resistencia a enfermedades en un amplio rango de especies acuícolas —desde salmónidos hasta camarón blanco. En dietas sin harina de pescado formuladas con 20% de PBM, la adición de solo el 3% de harina de krill mejoró significativamente la palatabilidad, el crecimiento y la supervivencia de juveniles de Litopenaeus stylirostris. Adicionalmente, estudios en salmón del Atlántico reportan reducción de mortalidad y patología cardíaca ante infecciones virales en animales alimentados con harina de krill.
Su principal limitante es el costo: el krill es considerablemente más caro que la harina de pescado o los subproductos cárnicos, lo que restringe su uso a inclusiones bajas (típicamente 2-5%) y lo hace más adecuado para especies de alto valor como el salmón del Atlántico, el salmón del Pacífico y el camarón de exportación. Sin embargo, en el contexto actual —con harina de pescado a US$ 2,500/tm—, la brecha de precio entre el krill y los ingredientes marinos convencionales se estrecha, haciendo más atractiva su inclusión estratégica.
💡 Mensaje clave para formuladores.
La harina de subproductos avícolas puede reemplazar hasta el 100% de la harina de pescado en combinación con otras fuentes proteicas sin pérdida de desempeño. El krill, en inclusiones del 3-5%, compensa la caída de palatabilidad y aporta omega-3 que las proteínas terrestres no pueden proveer. La combinación de ambos es hoy la estrategia de formulación más robusta ante la crisis peruana.
6c. El ecosistema completo de alternativas
Junto a los subproductos cárnicos y el krill, la industria acuícola dispone de un ecosistema creciente de ingredientes alternativos, cada uno con perfiles de desempeño, disponibilidad y costo distintos:
- – Harina de insectos (Black Soldier Fly, Hermetia illucens): alto en proteína, perfil de aminoácidos aceptable para salmónidos y tilapia, producción escalable.
- – Proteína unicelular (SCP) y microalgas: fuentes de EPA/DHA de origen no marino, en expansión industrial.
- – Harinas de leguminosas (soya, lupino, guisantes): bajo costo pero requieren tratamiento para eliminar factores antinutricionales y presentan menor digestibilidad.
- – Subproductos de procesamiento acuícola: harinas de residuos de camarón, calamar y salmón —circulares y con buenas características nutricionales.
La clave del enfoque moderno no es la sustitución total por una sola fuente, sino el diseño de matrices de blending que optimicen simultáneamente el perfil nutricional, la digestibilidad, el costo, la disponibilidad local y las certificaciones de sostenibilidad exigidas por los mercados de destino.
7. El escenario global: presiones en toda la cadena
El mercado mundial de harina y aceite de pescado, valuado en US$ 8,800 millones en 2026, proyecta alcanzar US$ 18,200 millones hacia 2036 (CAGR 7.5%), pero en un escenario de oferta limitada y demanda creciente donde la volatilidad climática se perfila como el principal factor de riesgo estructural.
La contracción peruana de 2026 reactiva tendencias globales clave:
- – Concentración del poder de compra: los ingredientes marinos fluirán hacia compradores con mayor capacidad adquisitiva, en detrimento de operadores medianos y pequeños.
- – Presión sobre certificaciones: menor oferta de harina y aceite certificados (IFFO-RS, MSC) complica los compromisos de sostenibilidad de toda la cadena de valor.
- – China como factor amplificador: absorbió el 78.93% de las exportaciones peruanas de harina en 2025; su demanda sostenida presiona la disponibilidad para otros compradores globales.
- – Diversificación geográfica parcial: Noruega, Dinamarca y España muestran resiliencia, pero no en volúmenes suficientes para equilibrar el mercado.
– Analistas de Rabobank y IFFO coinciden en que ‘alguien tendrá que consumir menos omega-3 este año’. La acuicultura, la nutrición humana, la farmacéutica y la industria de mascotas compiten por la misma oferta limitada.
8. Perspectivas para el resto de 2026 y recomendaciones estratégicas
El panorama a corto plazo es incierto. La segunda temporada Norte-Centro (noviembre-diciembre) será el próximo punto de definición, pero el BCRP anticipa que El Niño impactará precisamente en ese período. Para los fabricantes de alimentos balanceados en Ecuador, Chile y el mundo:
- Asegurar contratos de suministro con anticipación y diversificar proveedores de ingredientes marinos y terrestres.
- Validar la incorporación de PBM, MBM y subproductos porcinos/bovinos mediante ensayos de alimentación por especie y ajuste de perfiles de aminoácidos.
- Evaluar la incorporación estratégica de harina y aceite de krill (2-5% de inclusión) para mantener palatabilidad y omega-3 en dietas con menor harina de pescado.
- Revisar modelos de costos con un escenario de harina de pescado sostenida por encima de US$ 2,000/tm durante 12-18 meses.
- Monitorear los resultados de las evaluaciones científicas del IMARPE que determinarán si se levantan las vedas tras el 10 de junio.
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