Por: Antonio Garza de Yta*
Muchos de los hoy expertos, comenzamos trabajando gratis, otros simplemente tratando de ser los agentes de cambio que salvaran al futuro de la humanidad. Alguna vez escribí que el mundo es de los locos, tal vez ahora debería escribir que el mundo es de los jóvenes, que sin lugar a duda tienen un poco de locos dentro de sí mismos.
El Foro Mundial de la Alimentación 2025 (WFF 2025, por sus siglas en inglés), celebrado en Roma, destacó a la juventud como agente central del cambio hacia sistemas agroalimentarios sostenibles. La ceremonia inaugural del Foro Juvenil Global, realizada en la sede de la FAO, reunió a miles de jóvenes líderes junto a actores globales para impulsar acciones bajo el lema “De la mano por mejores alimentos y un mejor futuro”.
El director general de la FAO, QU Dongyu, subrayó el liderazgo juvenil, alentando la colaboración audaz y la innovación. La estructura del foro, liderada por jóvenes, se apoya en la Iniciativa de Acción Juvenil Global, que ha respaldado más de 500 proyectos innovadores y ha involucrado a casi 30,000 jóvenes de más de 180 países, formando una red de 120,000 comprometidos con la transformación alimentaria.
Durante la semana principal, la participación juvenil se reflejó en más de 300 eventos, como la Asamblea Juvenil, el Festival de Cine Juvenil y la Asamblea Escolar, fomentando el diálogo, la creatividad y la incidencia política. El lanzamiento de 38 nuevos Capítulos Nacionales Juveniles amplió el impacto local. El mensaje fue claro: solo trabajando “de la mano” se logrará un futuro alimentario mejor para todos. El WFF demuestra que el cambio transformador ya está en marcha.
Los acontecimientos en la FAO, en el marco de la celebración de su 80 aniversario, me trajeron gratísimos recuerdos. Me recordaron que, muchos de los hoy experimentados profesionales de la acuicultura empezamos queriendo cambiar el mundo, soñando, siguiendo nuestros ideales con pasión. Muchos de los hoy expertos, comenzamos trabajando gratis, muchos en los Peace Corps, otros simplemente tratando de ser los agentes de cambio que salvaran al futuro de la humanidad. Alguna vez escribí que el mundo es de los locos, tal vez ahora debería escribir que el mundo es de los jóvenes, que sin lugar a duda tienen un poco de locos dentro de sí mismos. Pero la juventud es 100% actitud.
Siempre me gusta poner el ejemplo de Roy Palmer, quien es la persona más joven que conozco a pesar de que ya cuenta con 7 décadas y media en su haber. Lo que me sorprende de Roy siempre ha sido su energía, su actitud positiva, su alegría y la forma completamente desinteresada de ver la vida. Roy es una persona que vino a este mundo a cambiarlo, a hacerlo un mejor lugar para vivir para las futuras generaciones.
Hace casi 20 años junto con Roy Palmer y otros expertos de alto renombre, formarnos la Iniciativa Global para la Vida y el Liderazgo a través de los Productos Marinos (GILLS, por sus siglas en inglés). La idea de GILLS era ser un repositorio de todos los artículos científicos que sustentaban el porqué era benéfico comer pescados y mariscos y utilizarlo para defender las falsas opiniones sin sustento que en ese entonces surgían en contra de la acuicultura. Fue una idea necesaria y que sobrevivió unos años, pero como todos sabemos las buenas noticias no venden, y el movimiento se fue apagando poco a poco por falta de fondos.
Sin embargo, Roy nunca perdió el buen ánimo y ha liderado proyectos muy interesantes desde entonces, siendo el más reciente la Sociedad de Consumidores de Pescados y Mariscos (Seafood Consumers Association, SCA), de la cual sin lugar a dudas hablaremos en alguna futura columna. Mi punto hoy es que la acuicultura no puede perder esa magia que la ha hecho tan especial. Desgraciadamente me ha tocado ver la transformación de algunas universidades en donde los profesores vivían, comían, respiraban y transpiraban acuicultura, en centros de trabajo para gente a la que en realidad no le importa tanto la actividad.
Creo que muchos empezamos como Roy, de hecho, algunos lo seguimos apoyando incondicionalmente, pero poco a poco la vida nos hizo tomarla demasiado en serio. Ojalá y esta nueva generación no olvide lo importante que es no perder la pasión, y que nunca olviden que la acuicultura es una actividad que puede transformar completamente el futuro de la humanidad. Es cierto, el futuro de la humanidad está en la juventud, pero lo es aún más que la juventud está en cada uno de nosotros.
Fuente de imágenes: https://www.world-food-forum.org/es
* Antonio Garza de Yta es Senior Fisheries and Aquaculture Advisor para AWJ Innovation, vicepresidente del Centro Internacional de Estudios Estratégicos para la Acuacultura (CIDEEA), presidente de Acuacultura sin Fronteras (AwF), expresidente de la Sociedad Mundial de Acuacultura (WAS), exsecretario de Pesca y Acuacultura de Tamaulipas y creador de la Certificación para Profesionales en Acuacultura (CAP) junto con la Universidad de Auburn.






