Contenido patrocinado | QRILL Aqua (Aker QRILL Company) para Panorama Acuícola Magazine · Por Alberto J. P. Nunes, Daranee Seguin y Kiran Kaur
Fuente: artículo proporcionado a Panorama Acuícola Magazine por QRILL Aqua, publicado originalmente en AQUA Culture Asia Pacific, edición julio/agosto 2026. Nota metodológica: revisión técnica que resume dos ensayos de desafío con EHP; uno de ellos aún sin publicación revisada por pares. Dos de los tres autores trabajan en Aker QRILL Company, proveedor de ingredientes de krill.
EHP no se elimina del estanque, pero sí se puede sostener al camarón mientras lo enfrenta: en dos ensayos de desafío, incluir harina o aceite de krill recuperó parte del crecimiento perdido, mejoró la conversión y preservó la estructura del hepatopáncreas.
El hepatopáncreas concentra digestión y reservas, y por eso es el blanco del parásito
El hepatopáncreas integra funciones digestivas, de absorción, metabólicas y de desintoxicación. Forma parte del intestino medio y está conectado al estómago posterior, donde las secreciones digestivas se mezclan con el alimento ingerido. Está formado por túbulos ciegos revestidos de células epiteliales especializadas, con cuatro tipos principales: las células E, regenerativas; las F, que sintetizan enzimas digestivas; las R, que absorben nutrientes y almacenan lípidos y glucógeno; y las B, encargadas de digestión intracelular y desintoxicación.
Esa arquitectura explica por qué el órgano es tan sensible tanto a la calidad nutricional como a la presión sanitaria. La histopatología, en particular la abundancia y vacuolización de células R, se usa como indicador funcional del efecto de los nutrientes sobre la salud y el desempeño.
Varios patógenos lo atacan directamente. Vibrio parahaemolyticus, agente de la necrosis hepatopancreática aguda (AHPND), produce toxinas que destruyen sus células; V. harveyi y V. alginolyticus causan infecciones crónicas que reducen la función del órgano y el consumo de alimento. Pero el patógeno endémico de mayor peso económico hoy es el microsporidio Enterocytozoon hepatopenaei (EHP), que infecta específicamente las células hepatopancreáticas y se ha vuelto una causa principal de crecimiento lento. A eso se suman las gregarinas, que colonizan el tracto digestivo y comprometen la absorción, y que conectan este cuadro con el manejo de la salud intestinal del camarón.
Con 9% de harina de krill, la ganancia de peso casi igualó al control sano
El ensayo más completo se realizó en condiciones experimentales controladas en DIVA-TNJFU, India. Se partió de camarones juveniles aparentemente sanos pero con crecimiento retardado, de unos 4 g, obtenidos de granjas comerciales, distribuidos en tanques con cuatro réplicas y 60 camarones por tanque. Durante 56 días se evaluaron dietas con 3%, 6% y 9% de harina de krill, más un control negativo no infectado y un control positivo infectado sin krill.
La respuesta fue dependiente de la dosis. La ganancia de peso subió de 5.46 g en el control infectado a 8.74 g con 9% de inclusión, frente a 9.78 g del control sano. La tasa de crecimiento específico pasó de 9.75% a 15.61% y la supervivencia, de 62.5% a 80.9%.
Ganancia de peso de P. vannamei tras el desafío con EHP, según inclusión de harina de krill (g/camarón)
Gráfico: Panorama Acuícola Magazine con datos de Uma et al., 2025 (en prensa), citados por los autores. Media ± error estándar; cuatro réplicas por tratamiento y 60 camarones por tanque, 56 días. Las letras distintas indican diferencias significativas (p < 0,001).
El camarón infectado no dejó de estar infectado: dejó de pagar el costo completo de estarlo.
La conversión alimenticia se acercó al nivel del control no infectado
El indicador que más se mueve en la operación diaria es el FCR. En el control infectado cerró en 2.61, es decir más de dos kilos de alimento por kilo producido. Con 9% de harina de krill bajó a 1.53, frente a 1.29 del control sano. Para una granja que enfrenta EHP de forma endémica, esa diferencia cambia la aritmética del ciclo, y es el tipo de decisión que exige una gestión de precisión.
Tabla 1. Desempeño y evidencia histopatológica en camarones infectados con EHP alimentados 56 días con distintos niveles de harina de krill
| Parámetro | Control negativo | Control positivo | 3% KM | 6% KM | 9% KM |
|---|---|---|---|---|---|
| Supervivencia (%) | 87.6 ± 1.5 a | 62.5 ± 2.5 c | 67.5 ± 1.1 bc | 72.5 ± 1.7 b | 80.9 ± 1.7 a |
| Ganancia de peso (g) | 9.78 ± 0.39 a | 5.46 ± 0.28 de | 6.20 ± 0.39 de | 7.90 ± 0.28 bc | 8.74 ± 0.13 ab |
| Crecimiento (g/día) | 0.175 ± 0.007 | 0.098 ± 0.005 | 0.111 ± 0.007 | 0.141 ± 0.005 | 0.156 ± 0.009 |
| Tasa de crecimiento específico (%) | 17.46 ± 0.70 a | 9.75 ± 0.51 de | 11.07 ± 0.70 de | 14.11 ± 0.49 bc | 15.61 ± 0.24 ab |
| FCR | 1.29 | 2.61 | 2.28 | 1.78 | 1.53 |
| Células R por 10 células HP | 215 | 0 | 55 | 95 | 139 |
| Copias de EHP | 0 | 20,011 ± 2,148 | 16,973 ± 1,725 | 12,293 ± 1,250 | 9,743 ± 1,123 |
Fuente: Uma et al., 2025 (en prensa), tal como lo reportan los autores. Camarones de ~4 g de peso inicial, 56 días, cuatro réplicas por tratamiento y 60 camarones por tanque. Valores: media ± error estándar (n = 4). Letras distintas indican diferencias significativas (p < 0,001). El estudio aún no está publicado con revisión por pares.
La carga del parásito bajó a la mitad y las células R se conservaron
Las mejoras productivas vinieron acompañadas de evidencia histológica. La inclusión de krill preservó la vacuolización de células R de forma dependiente de la dosis, hasta 139 células R por cada 10 células hepatopancreáticas con 9% de inclusión, frente a un conteo nulo en el control infectado y 215 en el control sano.
La carga del parásito descendió de 20,011 copias en el control positivo a 9,743 con 9% de harina de krill. Los autores no plantean un efecto antiparasitario directo: proponen que el aporte nutricional refuerza la resiliencia del hospedador mediante mejor digestión, mejor estado energético y modulación de respuestas fisiológicas e inmunes.
Carga de EHP en el hepatopáncreas al cierre del ensayo (copias)
Gráfico: Panorama Acuícola Magazine con datos de Uma et al., 2025 (en prensa). Media ± error estándar. El texto original no reporta prueba de significancia para este parámetro.
Un segundo ensayo en Arizona repitió el patrón con harina y con aceite de krill
El otro trabajo se realizó en el Laboratorio de Patología Acuícola de la Universidad de Arizona. Se sembraron 400 Penaeus vannamei en 20 tanques independientes de 90 L, con cuatro réplicas por tratamiento y cinco dietas: control negativo no infectado, control positivo infectado, 3% de harina de krill, 10% de harina de krill y 2% de aceite de krill.
Los camarones recibieron las dietas durante 35 días antes del desafío y luego fueron infectados mediante una alimentación única con tejido hepatopancreático infectado. El ensayo duró 73 días, de los cuales 38 fueron posinfección. Los niveles altos, 10% de harina (4.6 ± 0.4 g) y 2% de aceite (4.4 ± 0.4 g), alcanzaron pesos finales significativamente mayores que el control infectado (3.3 ± 0.3 g). La histología mostró que EHP redujo la vacuolización de células R y que las dietas con krill contrarrestaron ese efecto.
Peso corporal medio tras el desafío con EHP en el ensayo de la Universidad de Arizona (g)
Gráfico: Panorama Acuícola Magazine con datos de Burri et al., 2024, citados por los autores. Barras de error solo donde el texto reporta desviación: control positivo 3,3 ± 0,3 g, 10% KM 4,6 ± 0,4 g y 2% KO 4,4 ± 0,4 g. Ensayo de 73 días con 400 camarones en 20 tanques de 90 L y cuatro réplicas por tratamiento.
Qué aporta el krill que no aportan los ingredientes convencionales
A diferencia de ingredientes que aportan sobre todo proteína y energía, la harina y el aceite de krill entregan un paquete de compuestos funcionales. Su rasgo distintivo es que los ácidos grasos vienen unidos a fosfolípidos, y no como triglicéridos, lo que favorece su biodisponibilidad e incorporación en las membranas celulares. Es un ángulo que también aparece en la discusión sobre sustitución de harina de pescado.
Tabla 2. Componentes del krill y su función descrita en el hepatopáncreas
| Componente | Función descrita |
|---|---|
| Fosfolípidos | Mantienen la fluidez e integridad de las membranas, facilitan la digestión y absorción de lípidos y mejoran el transporte de colesterol y triglicéridos |
| EPA y DHA | Modulan fluidez y permeabilidad de membranas, influyen en el transporte de iones y reducen el costo energético de la osmorregulación |
| Colesterol | Aporta estabilidad de membranas y es precursor de las hormonas de muda; permite reemplazar parcialmente el colesterol suplementario |
| Astaxantina | Antioxidante e inmunomodulador; protege las células del daño oxidativo asociado al estrés y las infecciones |
| Aminoácidos libres, nucleótidos y péptidos | Actúan como quimioatrayentes y estimulan la respuesta alimentaria, relevante cuando el consumo cae por enfermedad |
| Quitina | En niveles bajos y finamente distribuida, se asocia con estimulación inmunitaria y modulación de la microbiota intestinal |
Síntesis de los mecanismos descritos por los autores. Son funciones atribuidas a cada componente, no resultados medidos de forma independiente en los ensayos presentados.
De cubrir requerimientos mínimos a formular para el órgano
El cultivo moderno de camarón opera bajo estrés continuo: variaciones de calidad del agua, altas densidades y presión de patógenos. En ese escenario, los autores sostienen que cubrir requerimientos mínimos ya no alcanza y proponen una nutrición de precisión o adaptativa, con inclusión estratégica de nutrientes funcionales que sostengan capacidad metabólica, integridad de tejidos y resiliencia.
La formulación, plantean, evolucionó desde recetas empíricas con harina de pescado hacia enfoques de menor costo y nutrientes digestibles, y de ahí a dietas adaptadas a etapa de desarrollo, genética, estación productiva y desafíos sanitarios. El hepatopáncreas aparece como el principal objetivo a nivel de órgano.
La pregunta dejó de ser cuánta proteína lleva la dieta y pasó a ser qué órgano se quiere sostener con ella.
La pesquería de krill opera bajo cuota de la CCRVMA
La pesquería de krill está regulada por la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA) y, según los autores, presenta niveles de captura incidental entre 0.1% y 2.2%, inferiores a los de otras pesquerías. Aker QRILL Company declara certificación del Marine Stewardship Council, trazabilidad de 100%, certificación Friend of the Sea y calificación A de Sustainable Fisheries Partnership.
Lo que significa para el productor y el nutricionista
Los beneficios se concentran entre 6% y 10% de harina de krill, o 2% de aceite de krill. Antes de decidir, conviene calcular el costo de esa inclusión contra lo que hoy cuesta el FCR en presencia de EHP: en el ensayo, la diferencia fue de 2.61 a 1.53.
Si va a probarlo, hágalo en estanques con historial de EHP y mida ganancia de peso, supervivencia, FCR y, si tiene acceso a laboratorio, carga por qPCR y conteo de células R.
Límites: los datos provienen de tanques experimentales con animales de ~4 g, no de estanques comerciales. El ensayo con la respuesta a dosis está en prensa y aún no cuenta con revisión por pares. Dos de los tres autores trabajan en la empresa que comercializa los ingredientes evaluados.
Preguntas frecuentes
¿Qué es EHP y por qué frena el crecimiento del camarón?
Enterocytozoon hepatopenaei (EHP) es un microsporidio que infecta específicamente las células del hepatopáncreas del camarón. Al dañar ese órgano reduce la capacidad de digestión y absorción, por lo que es hoy una de las principales causas de crecimiento lento en el cultivo.
¿Qué nivel de harina de krill mostró mejores resultados frente a EHP?
En los ensayos citados, los mayores beneficios se observaron entre 6% y 10% de harina de krill, o 2% de aceite de krill. Con 9% de harina de krill la ganancia de peso fue de 8.74 g frente a 5.46 g del control infectado y el FCR bajó de 2.61 a 1.53.
¿Cuánto mejoró la supervivencia con harina de krill?
La supervivencia subió de 62.5% en el control infectado a 80.9% con 9% de harina de krill, un valor cercano al 87.6% del control no infectado.
¿La harina de krill reduce la carga del parásito?
En el ensayo realizado en India, la carga descendió de 20,011 copias en el control positivo a 9,743 copias con 9% de harina de krill. Los autores plantean que los nutrientes del krill refuerzan la resiliencia del hospedador, no que actúen como tratamiento antiparasitario.
¿Qué nutrientes del krill explican el efecto sobre el hepatopáncreas?
El krill aporta ácidos grasos omega-3 unidos a fosfolípidos, EPA y DHA, astaxantina, colesterol, aminoácidos libres, nucleótidos, péptidos pequeños y quitina. Ese conjunto se asocia con estabilidad de membranas, transporte de lípidos, palatabilidad y renovación celular.
Conclusión
Los dos ensayos apuntan en la misma dirección: los nutrientes derivados del krill sostienen la integridad y el desempeño del hepatopáncreas bajo desafío sanitario, con mejoras consistentes en crecimiento, supervivencia y eficiencia alimentaria, y con evidencia histológica de preservación de las células R. Su valor práctico está en el manejo del riesgo, en ciclos endémicos de EHP, periodos de inestabilidad ambiental y transiciones de dieta. Falta el paso que convierte la evidencia en decisión de compra: resultados en estanques comerciales y la publicación revisada por pares del ensayo de respuesta a dosis.
Fuentes y Metodología
Tipo de contenido: contenido patrocinado. Artículo técnico de divulgación proporcionado a Panorama Acuícola Magazine por QRILL Aqua (Aker QRILL Company), publicado originalmente en AQUA Culture Asia Pacific, edición julio/agosto de 2026. Traducido y editado por la Redacción de Panorama Acuícola Magazine. No es un estudio revisado por pares.
Declaración de patrocinio y conflicto de interés: este contenido fue patrocinado por QRILL Aqua, marca de Aker QRILL Company, que fabrica y comercializa los ingredientes de krill evaluados. Daranee Seguin es VP Shrimp Health & Nutrition y Kiran Kaur es VP Fish Health & Nutrition en Aker QRILL Company, empresa que comercializa los ingredientes de krill evaluados. Alberto J. P. Nunes es profesor de LABOMAR, Universidad Federal de Ceará, Brasil.
Nota sobre los datos: las cifras de respuesta a dosis corresponden a Uma et al., 2025, citado por los autores como en prensa. Los gráficos fueron reconstruidos por Panorama Acuícola Magazine a partir de los valores reportados; el ensayo de la Universidad de Arizona no reporta error estándar para todos los tratamientos.
Referencias citadas por los autores: Burri, L. et al. (2024). Inclusión dietaria de krill como apoyo nutricional para camarones P. vannamei desafiados con EHP. ISFNF 2024. · Dall, W. et al. (1990). The Biology of the Penaeidae. Advances in Marine Biology 27. · Goh, J.X.H. et al. (2023). Probiotics: mechanisms of growth promotion in shrimps. Progress in Microbes and Molecular Biology 6(1). · Uma et al. (2025, en prensa).
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