Por: Alberto J.P. Nunes, Ragnhild Dragøy, Kiranpreet Kaur
El éxito en el cultivo del camarón hoy exige más que satisfacer requerimientos nutricionales básicos: requiere estrategias de alimentación funcionales e inteligentes. Los alimentos funcionales ofrecen soluciones dirigidas a mejorar la inmunidad, la salud intestinal y la resistencia al estrés, conectando rendimiento y sostenibilidad, alineándose con las necesidades del productor y las expectativas del mercado por una acuicultura responsable.
A medida que la acuicultura mundial de camarón se expande para satisfacer la creciente demanda, la industria enfrenta desafíos cada vez mayores debido a brotes de enfermedades, factores de estrés ambiental y presiones productivas. Estas amenazas no solo reducen las tasas de supervivencia y crecimiento, sino que también afectan la rentabilidad y la sostenibilidad a largo plazo.
Las herramientas tradicionales de manejo sanitario, como los antibióticos y tratamientos químicos, están cada vez más limitadas por la regulación y la resistencia. En este contexto, las soluciones basadas en la nutrición están surgiendo como una poderosa línea de defensa. Ingredientes funcionales en el alimento muestran resultados prometedores al mejorar la inmunidad, la salud intestinal y la resistencia al estrés en los camarones.
Estos ingredientes actúan de forma proactiva, fortaleciendo a los camarones desde adentro, reduciendo la necesidad de intervenciones reactivas. Estas herramientas nutricionales están redefiniendo el manejo sanitario en la producción de camarón. Integrar estos alimentos funcionales no solo mejora el bienestar animal, sino que también responde a la demanda de los consumidores por una acuicultura limpia y responsable.
A medida que la investigación avanza y las formulaciones mejoran, la nutrición se posiciona como pilar clave para la prevención de enfermedades y la optimización del rendimiento en la producción de camarón. En un sector que avanza hacia una mayor intensificación, las estrategias de alimentación inteligente ofrecen un camino sostenible y basado en la ciencia.

Los costos ocultos de las enfermedades y el estrés
El cultivo de camarón enfrenta una batalla constante contra patógenos como Vibrio, Enterocytozoon hepatopenaei (EHP) y diversos virus que afectan el hepatopáncreas, un órgano vital para la digestión y la inmunidad. Estas amenazas biológicas suelen agravarse por factores de estrés ambiental como la mala calidad del agua, altas densidades de cultivo y alimentos contaminados con micotoxinas. El resultado: camarones debilitados, crecimiento atrofiado y grandes pérdidas económicas.
Los enfoques nutricionales tradicionales, centrados solo en nutrientes esenciales (vitaminas, minerales, aminoácidos), suelen ser insuficientes bajo las condiciones reales de cultivo. Aunque cubrir los niveles mínimos de nutrientes es necesario, rara vez es suficiente cuando los camarones están expuestos a estrés crónico y patógenos.
Aditivos y nutrientes funcionales: más allá de la nutrición básica
Para cubrir esta brecha, las formulaciones de alimento están incorporando cada vez más ingredientes funcionales que mejoran la salud intestinal, la respuesta inmune y la tolerancia al estrés. Los nutrientes funcionales pueden ser esenciales o no esenciales (vitaminas, minerales, fosfolípidos, ácidos grasos) y cumplen funciones tanto nutricionales como fisiológicas. Así, apoyan el metabolismo y las funciones del organismo con beneficios adicionales.
Estos nutrientes pueden participar en el metabolismo celular, impactando en la inmunidad o la respuesta al estrés. Algunos ejemplos son nucleótidos, taurina, minerales traza (selenio, zinc), aminoácidos con funciones específicas (arginina, glutamina), ácido eicosapentaenoico (EPA, por sus siglas en inglés) y ácido docosahexaenoico (DHA) ligados a fosfolípidos, vitaminas A y D, antioxidantes liposolubles como la astaxantina y la colina, entre otros.
¿Por qué los ingredientes marinos siguen siendo importantes?
A pesar del creciente interés en alternativas vegetales y animales, los ingredientes marinos siguen siendo vitales para el rendimiento óptimo del camarón. Su perfil bioquímico único, rico en péptidos, ácidos grasos y compuestos bioactivos, mejora la palatabilidad, atracción del alimento y salud intestinal.
La harina de krill (HK), aun en bajos niveles de inclusión, ha demostrado mejorar significativamente el crecimiento, la inmunidad y la tolerancia al estrés en camarones.
Investigaciones destacan el rol del HK en mejorar la supervivencia ante cambios de salinidad y temperatura, fortalecer el hepatopáncreas y potenciar las defensas antioxidantes, especialmente frente al desafío por EHP. En resumen, ingredientes marinos como la HK entregan beneficios funcionales difíciles de replicar por alternativas, lo que los hace indispensables en alimentos de alto rendimiento para camarón.
Los camarones necesitan más que solo nutrientes
La frase “los camarones requieren nutrientes, no ingredientes” puede ser técnicamente correcta, pero simplifica en exceso las complejas respuestas biológicas observadas en acuicultura. Los ingredientes marinos superan consistentemente a las alternativas vegetales, no solo por cumplir requerimientos nutricionales, sino porque entregan compuestos biodisponibles que activan vías fisiológicas relacionadas con la inmunidad, el metabolismo y el consumo de alimento.

Diseñando el futuro de los alimentos para camarón
El cambio generalizado hacia alimentos comerciales con mínimos ingredientes marinos merece un análisis más profundo. Aunque reducir la dependencia de harina y aceite de pescado tiene beneficios para la sostenibilidad, la exclusión casi total de otros ingredientes marinos sostenibles puede traer costos ocultos. Aun en bajos niveles de inclusión, los ingredientes marinos juegan un rol vital en apoyar el crecimiento, la salud y la resistencia a enfermedades del camarón, especialmente bajo condiciones de cultivo comerciales.
Los alimentos bajos en ingredientes marinos pueden comprometer el rendimiento y la rentabilidad a largo plazo. Es importante que la industria reconsidere esta trayectoria. Los alimentos funcionales enriquecidos con ingredientes marinos funcionales ofrecen una solución equilibrada, combinando viabilidad económica, bienestar animal y prácticas sostenibles. Reintroducir ingredientes marinos en niveles óptimos podría ser clave para desbloquear la próxima generación de alimentos de alto rendimiento para camarón.
Aumentar ingredientes marinos requiere un enfoque en su sostenibilidad
Está demostrado que incorporar ingredientes marinos proporciona beneficios importantes en salud y producción en la camaronicultura. Estos efectos varían según la fuente del ingrediente marino. Ingredientes de alto rendimiento que son efectivos en bajos niveles de inclusión representan alternativas sostenibles. Al adquirir ingredientes marinos, si estos son provenientes de pesca extractiva, se debe analizar su manejo y producción junto con su efecto en el rendimiento. Pesquerías bien gestionadas previenen la sobrepesca y aseguran la preservación de los recursos naturales.
Esquemas de certificación como el del Marine Stewardship Council (MSC) evalúan y califican empresas de extracción y producción para garantizar que sus operaciones sean sostenibles. La pesquería de krill está entre las mejor evaluadas por el MSC, asegurando un manejo responsable de la biomasa marina.
Otras medidas importantes de sostenibilidad involucran empresas que reducen su huella ambiental y garantizan buenas condiciones laborales. Al integrar ingredientes marinos efectivos en bajos niveles de inclusión, con operaciones sostenibles demostradas, la camaronicultura puede mejorar su rendimiento sin comprometer la biodiversidad.
La nutrición funcional es el futuro
El éxito en el cultivo del camarón hoy exige más que satisfacer requerimientos nutricionales básicos: requiere estrategias de alimentación funcionales e inteligentes. A medida que aumentan las presiones por enfermedades y estrés ambiental, la nutrición convencional se queda corta.
Los alimentos funcionales ofrecen soluciones dirigidas a mejorar la inmunidad, la salud intestinal y la resistencia al estrés. Estas formulaciones avanzadas van más allá de la promoción del crecimiento; apoyan activamente la resiliencia del camarón y reducen la dependencia de antibióticos y tratamientos químicos.
En los sistemas de cultivo intensivo actuales, la nutrición funcional no es opcional: es esencial. Conecta rendimiento y sostenibilidad, alineándose con las necesidades del productor y las expectativas del mercado por una acuicultura responsable. A medida que la industria evoluciona, adoptar el diseño de alimentos funcionales no solo es una buena decisión: es el futuro del manejo sanitario en el cultivo de camarón.-
Este artículo es patrocinado por: AKER QRILL COMPANY
* Dr. Alberto J.P. Nunes.
Instituto de Ciências do Mar (Labomar), Brazil.
Ragnhild Dragøy, Ph.D., MBA. Aker QRILL Company.
Kiranpreet Kaur Ph.D. Aker QRILL Company.





Una idea sobre “Abordando los desafíos de salud del camarón a través de la nutrición funcional”
Excelente excelente