Por: Alberto Salto
Biólogo, Máster en Acuicultura
Responsable Técnico de Producto de Nutrición Animal en Bioiberica
Perfil en LinkedIn
El estrés causado por las enfermedades y el cambio climático representa un importante desafío para la acuicultura mundial, amenazando el bienestar de peces y camarones y condicionando su rentabilidad. La nutrición funcional puede ayudar a sostener la respuesta inmune, la salud intestinal y la eficiencia productiva.
Por qué el estrés puede reducir el rendimiento de una granja acuícola
El crecimiento de la industria acuícola en las últimas décadas la ha convertido en uno de los sectores alimentarios más dinámicos del mundo, con niveles de producción sin precedentes y una demanda creciente. Sin embargo, esta expansión se produce en un contexto de presión sanitaria, ambiental y económica.
El aumento de la prevalencia de enfermedades, el cambio climático, la contaminación y el incremento de los costos de producción obligan al sector a buscar soluciones que garanticen productividad, bienestar animal y sostenibilidad.
Uno de los principales desafíos es el estrés fisiológico que sufren peces y camarones cuando se enfrentan a cambios ambientales o infecciones. El aumento de la temperatura del agua, la acidificación, las variaciones en la calidad del medio y la alteración de las comunidades microbianas pueden favorecer la aparición de brotes de enfermedades acuáticas.
Bajo estas condiciones, los animales desvían una mayor proporción de la energía hacia el mantenimiento de la homeostasis y la activación de la respuesta inmune, reduciendo los recursos disponibles para el crecimiento y la eficiencia en el aprovechamiento del alimento. Como consecuencia, el crecimiento se ralentiza, el índice de conversión alimentaria empeora y el rendimiento global de la granja se ve afectado.
Por ello, el sector necesita herramientas nutricionales que permitan avanzar hacia dietas más eficientes sin comprometer la salud animal. En este contexto, la nutrición funcional adquiere un protagonismo estratégico.
Bajo estas condiciones, los animales desvían una mayor proporción de la energía hacia el mantenimiento de la homeostasis y la activación de la respuesta inmune.
Por qué son relevantes los nucleótidos libres biodisponibles
Más allá de cubrir necesidades básicas, ciertos ingredientes funcionales pueden contribuir a reforzar el sistema inmunitario, favorecer la resistencia frente a patógenos y mejorar la eficiencia productiva. Entre ellos destacan los nucleótidos, componentes esenciales del ADN y el ARN que participan en procesos fisiológicos clave, especialmente en tejidos con alta renovación celular, como el intestino y el sistema inmune.
Durante periodos de estrés fisiológico, inmunosupresión, infección o enfermedad, la demanda de nucleótidos aumenta y el organismo puede no ser capaz de producir cantidades suficientes.
La suplementación dietética con nucleótidos libres puede apoyar el recambio celular, contribuir a la salud intestinal y liberar energía metabólica para mantener el crecimiento o la recuperación para otros procesos relevantes, como la respuesta inmunitaria o la recuperación frente al estrés.
Un sistema inmune equilibrado resulta fundamental para favorecer la resistencia antibacteriana, mejorar la tolerancia a enfermedades y sostener el bienestar general de los animales.
Qué aportan los polisacáridos de cadena larga
Más allá de los nutrientes esenciales, ciertos polisacáridos de cadena larga de origen marino y vegetal actúan como ingredientes funcionales clave en la nutrición de camarones. Entre ellos destacan los β-glucanos, los fucoidanos y el ácido algínico, reconocidos por su capacidad de contribuir a la modulación de la respuesta inmunitaria y ayudar a mejorar la resistencia frente a enfermedades.
Los β-glucanos actúan como inmunoestimulantes naturales, activando mecanismos de defensa innata en los camarones, como la fagocitosis y la actividad de los hemocitos.
Por su parte, los fucoidanos —polisacáridos sulfatados presentes en algas pardas— presentan propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antimicrobianas, contribuyendo a mejorar la salud intestinal y la resiliencia frente al estrés ambiental y patógenos.
El ácido algínico favorece la integridad del tracto digestivo y puede actuar como prebiótico, ayudando a promover un equilibrio microbiológico favorable.
En conjunto, la inclusión de estos polisacáridos en la dieta puede favorecer la inmunocompetencia, contribuir a mejorar la supervivencia y ayudar a optimizar el rendimiento productivo, especialmente en condiciones de cultivo intensivo donde los desafíos sanitarios y ambientales son elevados.
Qué evidencia existe en camarón blanco del Pacífico y otras especies acuícolas
En el camarón blanco del Pacífico, varios estudios señalan que la suplementación con nucleótidos puede ayudar a mejorar la respuesta inmune y la supervivencia ante desafíos bacterianos, y contribuir a la rentabilidad del sistema productivo, incluso en dietas donde parte de la harina de pescado se sustituye por proteínas vegetales.
Frente a patógenos como Vibrio parahaemolyticus y Vibrio harveyi, se observaron efectos positivos en la tolerancia a enfermedades y en la resistencia a patógenos acuáticos.

La contribución a la eficiencia productiva y supervivencia de una combinación específica de nucleótidos libres y polisacáridos de cadena larga ofrece un potencial impacto económico positivo a la industria camaronera, optimizando la inversión y el rendimiento.
Su contribución a la eficiencia productiva y supervivencia ofrece un potencial impacto económico positivo a la industria camaronera.
Cómo puede Nucleoforce® contribuir a construir resiliencia
Nucleoforce® Immunity es un ingrediente funcional de origen natural, obtenido a partir de productos de levaduras con una alta concentración de nucleótidos libres biodisponibles y polisacáridos de cadena larga, que contribuyen a la activación del sistema inmune innato.
Añadidos al alimento, ayudan a mejorar la resiliencia ante situaciones adversas.
Cómo una mayor resiliencia puede traducirse en rentabilidad
La acuicultura necesita soluciones que combinen productividad, salud y sostenibilidad. Sin embargo, en un sector altamente tecnificado y optimizado, donde cada variable productiva está monitoreada y cada decisión impacta directamente en los márgenes, no hay espacio para propuestas sin fundamento.
Las soluciones que realmente generan adopción son aquellas respaldadas por evidencia científica sólida, validación técnica en condiciones reales de producción y resultados consistentes en indicadores clave como crecimiento, supervivencia, eficiencia alimentaria y retorno de la inversión.
Las empresas acuícolas demandan proveedores especializados, capaces de demostrar el valor de sus soluciones.
En este contexto, las empresas acuícolas demandan proveedores especializados, capaces de demostrar el valor de sus soluciones mediante casos de éxito contrastados y un conocimiento profundo de los mecanismos de acción de sus productos.
Ya no es suficiente con promesas o tendencias: el sector exige rigor, trazabilidad en los resultados y una clara contribución a la eficiencia productiva. Así, avanzar pasa por priorizar la innovación basada en ciencia con retorno de la inversión y alejarse de enfoques especulativos o carentes de validación.
La suplementación con nucleótidos se presenta como una estrategia nutricional validada para favorecer el mantenimiento de la inmunidad, contribuir a mejorar el rendimiento, apoyar la salud intestinal y facilitar el uso de fuentes proteicas vegetales.
Conoce el resumen de los desafíos en la salud animal y cómo ayudar a su rendimiento y bienestar aquí
Preguntas frecuentes
¿Qué son los nucleótidos y por qué se añaden al alimento acuícola?
Los nucleótidos son componentes esenciales del ADN y el ARN y participan en numerosos procesos metabólicos y celulares. Aunque los animales pueden sintetizarlos, su demanda puede aumentar durante etapas de crecimiento, estrés o respuesta inmunitaria. Su inclusión en la dieta busca aportar una fuente disponible que apoye tejidos de rápida renovación, como el intestino y determinados componentes del sistema inmune.
¿Los nucleótidos sustituyen a las medidas de bioseguridad?
No. Los nucleótidos y otros ingredientes funcionales forman parte de la estrategia nutricional y no sustituyen el control de calidad del agua, la bioseguridad, el manejo sanitario, la genética o las prácticas adecuadas de cultivo. Su utilidad debe entenderse como una herramienta complementaria destinada a reforzar la capacidad del animal para afrontar determinados desafíos dentro de un programa integral de producción.
¿Existe evidencia específica en camarón blanco del Pacífico?
Sí. En Litopenaeus vannamei se han publicado trabajos que evalúan nucleótidos dietéticos en relación con variables inmunitarias, crecimiento, supervivencia y resistencia frente a desafíos con Vibrio harveyi. También existe un estudio en estanques intensivos en Indonesia que incluye variables de rendimiento y rentabilidad.

Las referencias y fuentes consultadas por el autor en la elaboración de este artículo están disponibles bajo petición previa a nuestra redacción.



